ÚLTIMA HORA. Lo que aún NO te contaron sobre el acuerdo FINAL entre Trump y Xi Jinping: ¿quién ganó?
¿Por qué crees que Donald Trump visitó China para comer un auténtico guantán, o para visitar la Plaza de Tiananmen en un tanque, o para probar un coche eléctrico chino de esos que Trump no deja vender en Estados Unidos?Trump sabe que en menos de diez años China superará irreversiblemente Estados Unidos como la economía más grande del mundo, y aunque entiende que ya no puede frenar el crecimiento de China, cree que es capaz de regular cómo le cobra comisiones al desarrollo chino.Y es que además la que aún es la mayor potencia mundial tiene un agujero multimillonario que Trump necesita tapar urgentemente, y la solución paradójicamente está en manos de su mayor rival, la República Popular China.
I want to thank President Xi, my friend, for this magnificent welcome.
Uno de los objetivos principales de Donald Trump en su visita a Pekín es reducir el enorme déficit comercial que tiene Estados Unidos.Para entender este viaje debemos primero entender el concepto de déficit comercial.En términos sencillos, un país tiene déficit comercial cuando gasta más dinero comprando afuera de lo que ingresa vendiendo sus propios productos al exterior.Y eso es exactamente lo que le pasa a Estados Unidos.Lleva meses importando de China muchísimos más bienes y servicios de lo que es capaz de exportar al gigante asiático.¿Cómo se revierte una situación así?
La lógica más simple diría, bueno, encarezcamos con aranceles los productos chinos y de paso importemos menos productos made in China.qué es lo que en parte testarudamente los gringos estuvieron haciendo.Pero en el capitalismo global eso destruye tu propia economía por la inflación, una inflación que ya de por sí tiene descontentos a millones de estadounidenses, especialmente con el alto precio de la gasolina.La verdadera solución para reducir el déficit comercial es vender más y por eso Trump acude a China, un mercado gigantesco de más de 1.400 millones de potenciales consumidores a los que Washington quiere obligar a comprar productos hechos en Estados Unidos.Es curioso ver que en el fondo Donald Trump viajó a Pekín para exigirle a Xi Jinping que abra las puertas de su economía.Aquí es donde entramos en la gran paradoja de la estrategia de Donald Trump, ya que fue él mismo quien creó el laberinto del que ahora intenta escapar.
Hace unos años la Casa Blanca impuso un bloqueo severo a China, prohibiendo a gigantes tecnológicos estadounidenses como Nvidia o Intel vender sus chips de inteligencia artificial de última generación al gigante asiático.El plan era asfixiar el avance tecnológico de Pekín, pero China no se quedó de brazos cruzados.Al verse acorralada activó su maquinaria estatal y comenzó a desarrollar y fabricar sus propios semiconductores a una velocidad récord.Sí estimados amigos el tiro a Washington le salió por la culata.En lugar de frenar el desarrollo de China aceleraron su independencia tecnológica.Es una de las mayores contradicciones de la estrategia geopolítica de Estados Unidos.
Por eso no es casualidad quién viajó a bordo del Air Force One.Entre la comitiva de Trump en Pekín destacaba una figura clave, el jefe de Nvidia.Estamos hablando de una de las corporaciones más valiosas del planeta, una empresa cuyos chips controlan desde un simple juguete electrónico hasta el cerebro de las inteligencias artificiales militares que redefinirán el futuro de los loshumanidad.Trump lo llevó como acompañante de viaje no para prohibir sus chips a China, sino para negociar las condiciones de este multimillonario mercado tecnológico.Con todos estos datos de impacto, creo que el panorama les va quedando claro.
Si China empieza a comprar más chips a Estados Unidos, chips que recuerdo el mismo Estados Unidos prohibió a China comprar, el déficit comercial de Estados Unidos se reduce, que es lo que Trump está buscando.Pero caerá China en esta trampa comercial tan evidente?Ahora te resumo el loco planteamiento del magnate Xi Jinping.Te van a quedar los pelos de punta.Me cambio de casa y los vecinos siguen haciendo remodelación.Parece que aquí en esta ciudad nunca se calma nada hacer remodelación.
Cuando hace poco en la Casa Blanca descubrieron que el bloqueo total aceleró la independencia tecnológica de China, ya que China empezó a fabricar sus propios componentes críticos.Desde Washington cambiaron la estrategia de un bloqueo absoluto a un bloqueo selectivo y permitió a China comprar ciertos chips, pero eso no solucionó el problema.Como ya dije, Trump viajó con el creador de Nvidia, el mayor productor de chips del mundo, con el fin de ofrecerle a China la compra de chips avanzados con licencias especiales.Pero ese trato tiene una trampa.Pese a que Trump ofrece prolongar una tregua comercial junto con un permiso especial a China para comprar chips a Nvidia, esos chips estarán agravados con un 25% de comisión que irán a parar directamente al tesoro estadounidense.Pero qué tipo de trato es este?
Te ofrezco una tregua comercial, pero si quieres chips avanzados para que tus gigantes como Tencent, Alibaba o Baidu no se quieranobsoletos.Tienes que financiar directamente al gobierno de los Estados Unidos.Es una jugada perfecta.Las empresas norteamericanas ganan miles de millones de dólares, pudiendo ahora sí vender chips a China y el Tesoro estadounidense recibe una inyección masiva de dinero gratis, cobrado en forma de arancel encubierto.Para Pequín es un dilema brutal.
Por un lado, aceptar estas condiciones le da un respiro enorme a sus fábricas para seguir exportando a su mayor comprador.Por el otro, significa firmar un cheque multimillonario para financiar a su propio rival.Mires por donde lo mires, la política estadounidense en contra de China es muy contradictoria.Primero prohíben a China comprar chips y ahora les ofrece comprarlos, pero pagando un arancel del 25% y todo ello disfrazado bajo el nombre de tregua comercial.No en vano algunos se preguntan ¿Tendrá sangre en la cara el magnate presidente?Y bueno, al fin y al cabo Trump es más un comerciante que un político.
Donald entiende que ya no puede detener el desarrollo de China, pero puede hacerle pagar una factura lo suficientemente alta como para sacar tajada de todo ello, al menos mientras China lo permita.Porque cuando China ya no necesite los chips de Estados Unidos, la historia será muy diferente.Pero eso ya no será problema para Trump, sino para el siguiente presidente de los Estados Unidos de América.Y ojo porque aparte del tema comercial está el tema político.Políticamente Donald Trump no puede decir que eliminó a China las prohibiciones a los chips, porque se vería débil ante su electorado.Por su parte, Xi Jinping no puede aceptar públicamente pagar un arancel estadounidense por componentes tecnológicos.
La solución que encontraron los genios de la Casa Blanca fue cambiarle el nombre, licencias de exportación especiales con una tasa de compensación del 25% sobre el valorde los chips.Eso en la práctica es un arancel encubierto que terminará pagando China.La gran victoria china en este asunto es que gana el tiempo suficiente para ser autosuficiente en las nuevas tecnologías y eso Trump también lo sabe.Y bueno Marco Rubio intuyó yo que será el siguiente presidente de Estados Unidos será el que en un futuro tendrá que hacerle frente a China.Pero China ya será la primera potencia mundial.
Yo no Federico.
Por otro lado la tregua arancelaria que negociaron tiene letra pequeña y se aplica solo a los bienes tradicionales y de consumo masivo como las hojas y los productos agrícolas, los paneles solares o la ropa.Con esto Trump busca dos cosas: evitar que la inflación se dispare en Estados Unidos antes de las elecciones de medio término y mantiene contentos a los agricultores americanos.Xi Jinping aceptó el trato ya que con esto protege el empleo en sus fábricas y aumenta los índices de exportación hacia el mundo y hacia Estados Unidos, el mayor mercado de consumo del mundo.Los directores ejecutivos de las empresas que viajaron con Trump a China buscan recuperar mercados comerciales masivos.No en vano otro de los acompañantes de Trump fue Tim Cook, el jefe de Apple, una empresa que depende de China en dos vías: necesita que los ciudadanos chinos sigan comprando iPhones porque China es su mercado más lucrativo, al tiempo que requiere mantener las gigantescas cadenas de ensamblaje de China para los productos de Apple.Tim Cook viajó con Trump a China para asegurar que Pekín no castiga su ecosistema de consumo local luego de ver el retorno de Huawei al mercado tras las duras sanciones que Trump impuso a esta compañía china en su primer período presidencial.
Y es que el crecimiento imparable de Xiaomi y Huawei es innegable y Apple lo sabe la perfección.Por cierto, uno de los momentos más comentados en las redes sociales son las caras que puso Elon Musk cuando empresarios y altos cargos chinos le pedían tomarse fotos.Este que ven aquí es el director ejecutivo de Xiaomi Lei Jun, que no solo es uno de los competidores más duros de Apple en el sector de los dispositivos como teléfonos móviles, tabletas y ordenadores, sino que en los últimos años también se ha convertido en competidor de Tesla en el sector de los coches eléctricos.El director ejecutivo de Xiaomi parece que solo quería una foto, pero parece que Elon Musk en ese momento solo quería comer y tomarse una copita de vino.Elon Musk, el hombre más rico del planeta y director ejecutivo de Tesla, también acompañó a Trump.Recordemos que Tesla ya fabrica la mitad de sus autos en la megafábrica de Shanghai y viajó a China para lograr la aprobación regulatoria total de su sistema de conducción autónoma avanzada, compitiendo directamente en el terreno de los vehículos eléctricos chinos, pero usando software de origen estadounidense.
Llegados a este punto, permítame compartirles un dato de impacto.Ford y otras automotrices estadounidenses proponen un marco de negociación histórico, permitir que las automotrices chinas como BYD o Xiaomi fabriquen vehículos eléctricos dentro de Estados Unidos a través de empresas conjuntas controladas en un 51% por firmas estadounidenses.Esto permitiría a China esquivar el arancel del 100% a sus coches eléctricos que frenan su entrada al mercado de Estados Unidos, pero los que se lucrarían con la venta de coches chinos en Estados Unidos serían empresas estadounidenses.Como ven, Sam está aplicando un capitalismo salvaje, intentando siempre que el mayor beneficiado sea Estados Unidos.Unidos.Otro tema crítico para Estados Unidos será lograr que China levante el bloqueo de suministro de tierras raras y otros minerales como el galio, el germanio o el grafito.
El año pasado, Pekín cortó estos suministros en represalia a la guerra comercial de Estados Unidos contra China, dañando gravemente a los fabricantes de automóviles y del sector aeroespacial estadounidense.Por eso, Trump ofreció reabrir los contratos de gas natural licuado y petróleo estadounidense, es decir, China podrá volver a comprar energía estadounidense para alimentar sus industrias, reduciendo la dependencia energética que China tiene actualmente en zonas en conflicto.Y aunque llegaron un acuerdo donde China abre las exportaciones de minerales estratégicos a Estados Unidos y compra desde allá hidrocarburos, aquí notamos otra contradicción.Fue Estados Unidos el que provocó la crisis energética atacando a Irán, que cerró el Estrecho de Hormuz.Irán vende casi todo su petróleo a China y otros países del Golfo no pueden exportar sus recursos a otros lados porque la zona está cerrada.Fue Trump el que provocó ese caos y por eso China no puede importar desde Oriente Medio como antes.
Y mientras mantiene ese caos, Trump ofrece a China comprarles a ellos gas y petróleo.Esas son las tácticas piratas de comercio del mandamás mundial, cierra el comercio de sus competidores gracias a su poder global para hacerse con ese mercado.Al final, China ha aceptado porque diversifica sus importaciones energéticas y vuelva a ingresar dinero por la venta de minerales a Estados Unidos.Otro asunto tratado en el encuentro de Xi Jinping y Trump fue el de Taiwán.Xi Jinping pide a Estados Unidos reducir el multimillonario paquete de venta de armas a Taiwán, pero Trump le pide a China que use su enorme influencia económica sobre Irán para obligarlos a reabrir el Estrecho de Hormuz.frenando la crisis energética mundial que mantiene los precios de la gasolina por las nubes en Estados Unidos.
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— Ruben, Netherlands
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Get started freeA pesar de definir formalmente la relación bilateral como constructiva, estratégica y estable, la cumbre cerró bajo la estricta advertencia de Xi Jinping de que cualquier mal manejo del estatus de Taiwán por parte de la Casa Blanca empujará irreversiblemente ambas potencias hacia un escenario de conflicto permanente y peligroso.De esta cumbre, para ser sinceros, salen todos ganadores, tanto Trump como China y el mundo entero también.Al fin y al cabo, hablamos de una tregua entre las dos mayores potencias del mundo.Conociendo a Trump, ya veremos cómo regresa a Washington anunciando victorias tangibles que alimentarán directamente su narrativa política y económica.Se van a gloriar de que logró contratos multimillonarios inmediatos tanto para Boeing como para el sector agrícola.Esto beneficia directamente a sus bases electorales clave como agricultores y sector energético.
Y aunque en China se comportó como un lindo gatito, ya en la Casa Blanca sacará pecho de que impuso a China un arancel del 25% para que pueda comprar legalmente los hermosísimos chips estadounidenses, con los que el gobierno de Estados Unidos recaudará miles de millones de dólares.Y aunque Trump saca victorias políticas para volver a ganarse la confianza de su pueblo, no olvidemos que su popularidad se ha desinflado por el conflicto iraní y la inflación.En realidad, el ganador estratégico es China.China demostró que puede aguantar los golpes de Estados Unidos en forma de sanciones, bloqueos y aranceles y que no fue Xi Jinping el que fue a Washington a negociar, sino que fue Trump el que llegó a Pekín en busca de una tregua.La tregua comercial no la propuso China, la propuso Estados Unidos.Pero con eso China logra un respiro que impulsará a
más sus exportaciones.Aunque tengan que pagar un sobreprecio del 25% al comprar chips avanzados, los gigantes tecnológicos chinos como Biden's, Tencent o Alibaba ya no corren el riesgo de quedarse desconectados del desarrollo global de la inteligencia artificial.Y no olvidemos que paralelamente China desarrolla sus propios chips.Ahora los comprarán con sobreprecio, pero en unos años los producirán ellos mismos.China ha comprado lo más valioso en una guerra geopolítica.Tiempo, tiempo para estabilizar sus mercados y tiempo para seguir buscando la autosuficiencia tecnológica.
Washington y Pekín han firmado una tregua fría.La verdadera batalla del siglo XXI acaba de entrar en una nueva fase.Para desgracia de Washington, Pekín lo destronará muy pronto como primera potencia mundial.Ese escenario es irreversible y para siempre.Y esa es la gran victoria china.
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